Los plafones falsos son elementos constructivos que permiten tener un espacio libre no visible debajo de techos y losas.

Con este espacio se usa para alojar instalaciones eléctricas e hidráulicas, entre otras sin que estén a la vista de los ocupantes del área, lo que genera una mejor presentación y permite fácil acceso a tales instalaciones.

Las aplicaciones de los plafones falsos han evolucionado en el sector de la construcción y son diversas:

-Son un sofisticado aislante termoacústico.

-Como contenedores de sistemas de iluminación, acondicionamiento de aire, sonido, etc.

-Presentes en todo tipo de tipologías arquitectónicas.

-Son alternativas diferenciadas para viviendas, comercios, industrias y sectores de esparcimiento.

-Junto a otras soluciones técnicas para retener el calor en invierno y el frío en verano, sin producir condensaciones y que no sean inflamables.

-Poseen un aceptable aspecto estético decorativo.


Artículo creado con información de Jaialuminio.com.